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La Miel de Cádiz

Desde los tiempos más remotos...

La miel es un producto natural, conocido y consumido por los humanos desde hace casi doscientos mil años por sus propiedades curativas y nutritivas. No es de extrañar, pues, que desde los tiempos más remotos exista en la zona de Cádiz, pues la miel formaba parte integral de la gastronomía en todas las culturas que han poblado la zona. En tiempos romanos, por ejemplo, los alimentos se confitaban con frecuencia en aceite y miel, y el vino se aromatizaba con agua, miel y especias. Pero antes que ellos, los tartesios y fenicios ya producían y exportaban una miel muy apreciada. Más tarde, los árabes nos regalaron el uso de la miel en su exquisita pastelería y confitería, que a su vez fue heredada en estas tierras por la cultura cristiana, llegando con ella al presente.

El entorno perfecto

La miel que se produce en la provincia de Cádiz es de una magnífica calidad, gran parte de ella certificada como ecológica. No podría ser de otra manera, pues esta tierra presenta ecosistemas muy dotados para el aprovechamiento apícola, ofreciendo un hábitat natural propicio para la abundante producción de plantas aromáticas y medicinales de donde proviene la miel, tanto en la zona de Sierra (la Sierra de Grazalema o el Parque Natural de Los Alcornocales), como en el interior (Jerez, ribera Guadalete) o en la costa (Conil, Chicalana, Sanlúcar…).

El sector se compone por lo general de pequeñas explotaciones, donde a menudo es el mismo apicultor el que realiza la venta directa de su producto, normalmente en pequeñas tiendas, en el mercado de abastos local, o en distintas ferias de artesanía. En lo últimos tiempos se ha ido conformando también una oferta de miel de distintos tipos en envases especialmente diseñados para el segmento gourmet del mercado.

Tipos de miel

Según el tipo de vegetación de donde provenga, existe una gran variedad de tipos de miel. Los más habituales en la provincia serían:

  • Miel de Azahar: recolectada del azahar de la flor del naranjo. El color es claro y el sabor recuerda a la naranja. Tiene propiedades antiespasmódicas y calmantes, y se usa contra el insomnio.
  • Miel de Brezo: recolectada del brezo. El color es oscuro, y el sabor aromático. Se usa para afecciones de las vías urinarias, como diurético, como astringente y con efectos beneficiosos sobre la hipertensión arterial.
  • Miel de Encina: recolectada de la encina. Color oscuro y sabor acaramelado. Sirve para combatir la anemia.
  • Miel de Eucalipto: recolectada de los eucaliptos. El color puede ser claro u oscuro, dependiendo de la recolección. Sabor aromático de eucalipto. Se aplica en afecciones respiratorias y de las vías urinarias.
  • Miel de Madroño: recolectada del madroño. El color es ámbar y el sabor amargo, en contraste con el dulzor de todas las demás mieles. Se usa contra la diarrea y es beneficiosa para el hígado.
  • Miel de mil flores: recolectada de una variedad de flores distintas. Es aromática y de color claro. Se usa como sustituto del azúcar y para las afecciones de garganta.
    • En el panal: al comerse masticada favorece a las encías y estimula los bronquios.
    • Miel con propóleo: el propóleo es una mezcla de resinas, ceras, aceites esenciales y polen, recogido por las abejas de distintas partes de diferentes plantas. Tiene propiedades antibacterianas, antifúngicas, antiinflamatorias y antisépticas. También sirve contra las afecciones de garganta, llagas bucales y heridas.
  • Miel de Romero: recolectada del romero. El color es blanco y el sabor muy aromático. Se usa para ayudar en la digestión, y contra los infartos, cirrosis, tos, asma y afecciones del hígado.

Al mismo tiempo, se comercializa la Miel con Frutos Secos, como nueces, piñones, almendras, etc., y se producen incluso Caramelos de miel de distintos tipos: con almendras, con limón o con eucalipto, por ejemplo.

 
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